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En Busca del Parmigiano. Italia, Enero 2019

Comenzamos el año viajando hasta el norte de Italia. Es un país que nos encanta, tanto por sus paisajes variados, sus ciudades monumentales y por supuesto su comida. Este es el diario de viaje pormenorizado.

Martes, 01ENE2019. Salimos de Terrassa con buen tiempo y nos pegamos una buena kilometrada, aguantando a base de sopas de tomate de las máquinas de las áreas de servicio francesas (todo un invento, a ver si se importa…).

Llegamos a GORDES*** en busca urgente de un lavabo. Tras una mini visita al pueblo (que ya visitamos como Dios manda hace tres años) tomamos un café con leche y un chocolate a precio de oro para poder usar el baño del Cercle Republicain.

Gordes

Se hace de noche y comienza el frío. No lo hace (9ºC), pero lo tenemos, vete a saber por qué. Dejamos de ver algún pueblo que teníamos programado y volvemos nuevamente a la autopista.

Llegamos a NIZA**, a un hotel sin vistas, el Best Western So’Co by Happyculture. Al menos su habitación de la planta baja 007. Por lo menos tiene un número sugerente. Buscamos restaurante pero es tan tarde que acabamos en un KFC donde hay que hacer un máster para poder sacar una Pepsi de la máquina.

Miércoles 02ENE2019. Amanece un día radiante. Aunque casi no lo podemos apreciar desde la ventana. Visitamos la iglesia ortodoxa rusa de Niza, donde están oficiando misa. Bonitas y coloridas cúpulas.

Niza

Salimos de la ciudad por el Col d’Èze, que nos enseña vistas de pájaro sobre Mónaco. Después, por carreterillas de curvas, pasamos cerca de SAORGE (apuntar para próximo viaje) y llegamos al Col de Tende, donde hablamos con un ex-motero italiano de 70 años muy bien llevados.

Ya en Italia, rodeados de blancos Alpes y con nieve en los arcenes, llegamos a SALUZZO**, donde a pesar de ser casi las dos y media de la tarde, conseguimos comer pollo con patatas y una Coca Cola artesana en el Baladin Cafe, un restaurante decorado con desnudos de los años 20. Luego damos un paseo por las callejuelas repletas de casonas de colores desconchados, al más puro estilo italiano.

A pocos kilómetros tenemos la Abbadia de STAFFARDA** que se recorta sobre las montañas nevadas. Sacamos a volar el drone, que ya era hora.

Staffarda

Queda 1 hora de luz y estamos a 80 kilómetros de SACCRA DI ST. MICHELLE***, edificio en lo alto del monte que recuerda mucho a la abadía de El Nombre De la Rosa (de hecho la novela se inspira en él). Llegamos casi a oscuras y sin gasolina en la moto de Belén (quedarme yo sin gasolina en la Adventure sería un pecado!). Espectaculares vistas del valle desde lo alto.

Ponemos gasolina a 1,7€ el litro, la más cara de la zona y finalmente llegamos a TORINO***. Andamos 2,5km hasta el centro por zonas de poco recomendable paseo. Vemos la puerta romana, la catedral y la Piazza del Castillo. Cenamos en el Restaurante della Ópera unos tagliatelle alle vongole con espinacas y una pizza vegetal. Café solo como postre. Volvemos al hotel por un recorrido más recomendable.

Jueves 03ENE2019. Espectaculares los Alpes desde la ventana del hotel. Está en el 6º piso del hotel President. El desayuno posiblemente es el más desastroso de los que hemos hecho en los últimos 8 años, sin prácticamente nada que comer y con colas interminables para el café. Además, un pobre señor posiblemente con Alzheimer iba deambulando entre las mesas sin un rumbo fijo.

En VIGEVANO*** recorremos la calle cubierta y luego descubrimos una de las plazas más bonitas de Italia, con su iglesia de fachada cóncava y los laterales de toda la plaza pintados. La torre de ladrillo, también espectacular.

Vigevano

En PAVIA** aparcamos frente al puente de ladrillo. La catedral es posiblemente de las más extrañas que hemos visto, de ladrillo con falta de recubrimiento y posiblemente inacabada. Además, la torre del campanario cayó hace unas décadas. Un sinfín de cúpulas y arbotantes rematados en cemento daban sensación de mal acabada. Pero tiene su encanto. Lo mejor, las torres medievales, sorprendentemente altas y esbeltas. La Piazza Vittoria es acogedora. Allí comemos en el restaurante de un ferviente seguidor de la Juventus, de Rossi y de otros muchos deportes, que exhibía camisetas firmadas y otros trofeos de tifossi. Sopa de legumbres y una pizza caprichosa.

LODI** presenta una plaza con el frontal de la catedral y la torre del reloj muy interesantes sobre todo con las últimas luces del atardecer. Decidimos saltarnos CREMA para ir directamente a CREMONA.

La Piazza del Comune de CREMONA*** es sencillamente impresionante, con el Torrazo, el Baptisterio y la Catedral. Sthendalazo. El interior de la catedral está completamente cubierto de frescos.

Cremona

Ya de noche, a -3ºC llegamos a PARMA***. El hotel Ibis Styles Toscanini y su “edificio independiente” nos hace aparcar 2 veces, ya que se encuentra a más de 500 metros de la recepción. Y además nos costó aparcar porque todos los sitios de la zona están reservados a residentes. Al final encontramos un hueco. Muertos de frío, nos costó hasta poder abrir la puerta de fuera. Si hubiera tenido que volver a la recepción, 500 metros más atrás, mato a alguien.

Cenamos en la Trattoria del Tribunale alcachofas a la romana (que no son rebozadas), tagliatelle a la trufa y risotto al parmegiano, todo regado con lambrusco. Muy típico todo. Luego, con frío extremo, vimos el baptisterio y la catedral, débilmente iluminadas.

Viernes, 04ENE2019. Salimos tarde de Parma, esperando que se caldee un poco el ambiente. -4ºC en el termómetro. Tras desayunar en el McDonald’s (recurso a tener siempre a punto), cogemos 95 kilómetros de autopista hasta la costa. Muchas curvas, algunos tramos húmedos y bastante sal.

El primer pueblo, LERICI* no es nada del otro mundo, pero la temperatura agradable, el sol y la acogedora playita nos supo a gloria. Luego, atasco pasando por LA SPEZIA* para llegar a PORTOVENERE***, con sus estrechísimos edificios pintados de todos los colores pastel posible.

Portovenere

Desde allí, casi 90 kilómetros de curvas por el interior, saltándonos las 5 famosas poblaciones de las Cinque Terre que ya visitamos en otro viaje. Casi me mareo. En SESTRI LEVANTE** comemos un kebab y paseamos por la calle central del barrio antiguo, que parecía La Roca Village. Nos tomamos un nocciolato, café con nata y crema de avellanas en un bar motero, y contemplamos el atardecer en la bahía del silencio.

Nos vamos del tirón hasta GÉNOVA** ya que ha oscurecido y poco más podíamos ver. De todas formas, el ocaso sobre la bahía era espectacular. En Génova estamos en el céntrico hotel Best Western Metrópoli. No hay lugar para dejar las motos, así que tenemos que andar un trecho. Paseamos bajo la bóveda de luces de Navidad de la Piazza de Ferrari y comemos ravioli y lasagna al pesto con un tiramisú desestructurado en el Ristorante Il Balcone.

Génova

Sábado, 05ENE2019. Toca día largo de moto. Más de 700 kilómetros de autopista para iniciar el regreso a casa. Después del desayuno completo en el hotel (por 5€, muy recomendable), intentamos salir de Génova sin acordarnos de que hace unos meses cayó el puente de la autopista, y nuestro GPS se empecinaba en cruzarlo. Impresiona ver lo que queda del puente, custodiado por militares.

Cogemos todos los atascos posibles hasta SAVONA*, donde no merece la pena parar y seguimos de largo tras poner gasolina teniendo problemas con todas mis tarjetas de crédito.

Tras 760 kilómetros de autopista, con los chalecos amarillos levantando barreras de peaje, mucho frío y muchísimo viento que combatimos con las sopas de las gasolineras, llegamos a TOULOUSE**, dando unas cuantas vueltas para encontrar dónde dejar las motos. Es tan tarde, que toca cenar en un McDonald’s.

Domingo, 06ENE2019. -2ºC. Bastante frío hasta Vielha. Luego, ya, calorcito (17ºC) y sin parar para comer en Zaragoza.

Camino a Oporto. El vídeo

El puente de Todos Los Santos -me niego a llamarlo de Halloween- era un momento perfecto para viajar algo más lejos de lo habitual. Y a pesar de que repetimos, el buen sabor que nos dejó el norte de Portugal hace 4 años nos hizo pensar en Oporto como un buen destino. Dos veces en Lisboa y una en Oporto, ese es nuestro archivo de recuerdos lusos. Y todas con tan buenas sensaciones que no se habló más, y preparé una ruta donde además visitaríamos algunos lugares de Zamora y Salamanca que aún faltaban por completar. Próximamente publicaré la libreta de viajes, que aún sigo completando poco a poco, pero en esta entrada tenéis el vídeo que grabamos. Cada vez utilizo menos recursos técnicos, e intento que sean lo más espontáneos posibles, como tendiendo al minimalismo. Así que no esperéis grandes alardes tecnológicos y sí una visión sincera de lo que es viajar con nosotros. Esperamos que os guste.

La Ruta Germánica – El vídeo

Este verano nuestro viaje ha sido corto, de menos de diez días. Pero no por eso hemos dejado de visitar cosas muy recomendables. Viaje intenso y variado, pasando por Alsacia, la Selva Negra, el oeste de Alemania, Holanda, Bélgica y algunos pueblos del Perigord francés. Completito, vamos. Al ser la ruta corta no he querido hacer crónica diaria (para eso tenéis las de Belén en su blog super fresco y espontáneo). Pero aquí tenéis el vídeo de nuestro viaje. Nosotros nos echamos unas cuantas risas, así que espero que os guste.

 

Por cierto, en nada tendréis el track de la ruta y el cuaderno de viaje (que esta vez está saliendo espectacular). Así que atentos!

La Ruta de los Pirineos. Agosto 2018

IMG_1568Ya no sé cuántas rutas de los Pirineos llevamos, unas cuantas. Pero es un destino donde puedes encontrar paisajes que quitan el hipo, pueblos de montaña con encanto, y sobre todo -y eso era lo que buscábamos esta vez- temperaturas agradables en verano.

Pero el viernes fue día de tormenta veraniega, y tuvimos que anular algunos de las visitas previstas para no exponernos mucho a la lluvia. Incluso tuvimos que pasar unos minutos en un bar de Torà esperando que pasara el frente fuerte de tormenta. Pero finalmente llegamos a Andorra incluso con tiempo de realizar algunas compras moteras. Y por la noche, la tradicional -para nosotros- cena en una pequeña pizzería donde hacen unas sopas de cebolla de muerte.

Por la mañana, y ya pasando frío en el Pas de la Casa, bajamos por la vertiente francesa con una copiosa niebla (no habíamos venido a por el fresquito? Pues TOMA DOS TAZAS!). El primer destino eran las grottes de Mas d’Azil, una cueva enorme -pasa la carretera y un río por dentro- muy similar a la Cuevona de Asturias, quizá algo más grande, pero con menos encanto. De todas formas, destino curioso.

IMG_1552Luego la idea era recorrer diferentes puertos de montaña del Pirineo francés, así que enfilamos el Portet d’Aspet, el Peyresourde y el Col d’Aspin. Pero lo más destacable fueron los pequeños pueblos en los que paramos o a descansar o a tomar un café, que nos sorprendieron sin esperarlo, como deben ser las sorpresas: Saint-Girons, con su relajante río, su mercadillo y bullicio, o luego Bordères-Louron, por citar alguno.

Nos saltamos el Tourmalet, ya algo cansados, para llegar a Lourdes a una hora decente. ¡Qué cantidad de gente! De todos los países imaginables. Peregrinos MUY entraditos en años que paseaban entre las callejuelas repletas de tiendas de merchandising católico con sus sillas de ruedas… Cenamos estupendamente unas galettes bretonas en L’Epi d’Or y luego nos acercamos a la basílica para ver a cientos de fieles con sus velas rezando a la caída del sol…

IMG_1561Y el domingo, de vuelta. El Portalet siempre reconforta, con sus espectaculares vistas, sobre todo por su lado francés. Y después, dos pequeñas perlas, la iglesia de San Juan de Busa, una peculiar iglesia románica, y el monasterio de Santa María de Obarra, que a pesar de ser más grande, no me pareció una visita recomendable.

Y así acabó el día, esperando ya al próximo fin de semana, donde nos adentraremos ya más a las profundidades de Europa. De momento, ya sabéis que en el apartado Libros de Ruta de este mismo blogtenéis disponibles el track de esta ruta y el pdf de nuestro cuaderno de viaje.

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La Ruta de la Camarga, 2018

IMG_1473Siempre que podemos, volvemos a la Camarga. No es más -ni menos- que la desembocadura del Ródano, cerca de Marsella. Para el que no lo conozca, es un espacio natural con multitud de lagunas, aguarales, salinas y fauna salvaje donde abundan hasta flamencos. Y también lugares de interés artístico. Un todo en uno.

La sorpresa de esta nueva visita fue Montpellier. Habíamos dormido ya en algunas ocasiones, pero nunca nos habíamos adentrado en el casco antiguo. Y es espectacular. Callejones pintorescos con infinidad de restaurantes y terrazas repletas -al menos en verano- de gente. Bullicio y alegría por las calles. Un acierto.

El recorrido de esta ruta une los principales lugares de la Camarga, como fueron Le Grau-du-Roi, con su puerto prácticamente integrado en el pueblo que lucía un interesante mercadillo, la siempre interesante ciudad amurallada de Aigues-Mortes, la costera población de Saintes-Maries-de-la-Mer, los enormes estanques de Vaccarès o Fangassier o los tranquilos y delicados canales de Martigues.

IMG_1486Ya por la noche, Arles y su fantástico circo romano, o los lugares inmortalizados por Van Gogh como son la Place du Forum o el puente de Langlois no decepcionan.

IMG_1524Os dejo, en la página de Roadbooks el track de la ruta y nuestro cuaderno de viaje, con impresiones y dibujos rápidos de lo que vimos en esta ruta.

La Ruta de las Gaitas. Cuarto vídeo. Irlanda (II)

Y finalmente acabé de editar el porrón de imágenes de nuestro viaje a Escocia e Irlanda. En este último capítulo (un poco largo, ya)… recorreremos el sur de Irlanda, saltaremos a Gales, y acabaremos la ruta en Francia, en el Mont-Saint-Michel. Las imágenes hablan por sí solas. Dentro vídeo!

Retorno al Este. Vídeo (2ª Parte)

Aquí está la segunda parte del vídeo de la ruta de este verano por Balcanes, Bulgaria y Rumanía. En este capítulo vamos desde Mostar (Bosnia) hasta Sofía, en Rumanía, pasando por el Piva Canyon de Montenegro, Albania, Macedonia y el Monasterio de Rila, ya en Bulgaria.

Retorno al Este. Vídeo (1ª parte)

Pues me he tomado mi tiempo, pero aquí está la primera parte del vídeo de la ruta Retorno al Este que hicimos este verano. En este primer capítulo recorremos el norte de Italia y nos adentramos en los Balcanes por Croacia hasta Mostar. Próximamente los siguientes capítulos.

 

Istria y los melocotones en remojo. Retorno al Este. Cap. 3

La península de Istria es un pedazo de tierra que cuelga de lo alto de Croacia y que en algún que otro viaje por la zona me lo salté. Hasta que la visité y desde entronces no puedo dejar de hacerlo. Y aún no sé por qué. Igual es por no perderme Piran, aún en Eslovenia y su callejuelba a pie de puerto. 

O igual es por Pore?, ya en Croacia y su casco antiguo. Esta vez visitamos la Basílica Eufrásica y sus mosaicos milenarios. O puede ser por Rovinj, que se unía a última hora a la ruta al ver hace poco una foto que quería hacer. Porque no es la primera -ni la última- vez que viajo en pos de una foto concreta. Y hoy la ruta persiguió a esta foto: 

Igual ya no me salto Istria por visitar Pula y su magnífico anfiteatro romano, el quinto mayor del mundo, y todo un desconocido hasta que Toño Aracata fue portada de TheRutaMagazine con él a su espalda. O quizá por la costa este de Istria, con unas vistas al mar Adriático desde lo alto que quitan el hipo, y que no dejan de sorprenderme cada vez que paso por allí. 

Pero ahora hay otro motivo para visitar Istria en cada viaje por Croacia. Y no es otro que recordar a Belén, vestida de moto pero con los pantalones arremangados metiendo los pies en el agua mientras disfruta de un melocotón. Ver su cara de felicidad con tan pequeño gesto, ha valido los 400 kilómetros de hoy, y la caravana que hemos sufrido llegando a Opatija. Pequeños detalles.