Archivo de la categoría: Por España

Rodando entre el Románico

Y ya tenía ganas de volver a visitar el románico palentino! Pero había que esperar a que alargaran los días y cesaran las heladas. Y a la primera oportunidad, ahí que nos teníais, danzando entre piedras milenarias!

Desde el Arco de San Miguel, cerca de Sasamón (aún en Burgos), pasando por Moarves de Ojeda, la ermita de Santa Engracia de Cozuelos, la famosa (pero algo sobrevalorada) Ruta de los Pantanos palentinos (la P-210), y teniendo el campamento base en Aguilar de Campóo, hemos disfrutado de lo lindo de la gastronomía, el buen tiempo, los paseos campestres y por supuesto la arquitectura románica de la zona.

Espero os guste el vídeo.

De Valencia a Cuenca

IMG_2840

(vídeo al final).

La verdad es que es la primera vez que me pasa en 9 años. ¿Me estaré haciendo viejo? Llegó el sábado por la mañana y no tenía ni idea de hacia dónde tirar. Y mira que generalmente preparo -igual demasiado- los viajes a conciencia… O igual es que ese fin de semana no deberíamos haber salido, con medio país con alertas de frío, nieve y viento. Ciclogénesis explosiva, lo llaman. Pero tenía tantas ganas de echarme a la carretera para demostrarme que el frío no me asusta, que decidimos salir hacia Valencia el viernes por la noche.

Y lo que comenzó en Zaragoza con sol y 14ºC rápidamente se convirtió en 5ºC y lluvia intensa. Hasta me pareció ver algún copo al pasar por Teruel a -1ºC. Llegamos a Valencia mojados, helados y cansados. Pero al menos habíamos iniciado la ruta. La ruta hacia… dónde?

El Hotel Silken Puerta Valencia*** fue nuestra guarida esa noche, con una curiosa cinta de correr dentro de la misma habitación, que no pude dejar de probar. Para cenar, elegimos al tuntún un gastrobar, el EmBogaBar**. Comida de excelente calidad, servicio muy mejorable y lento. Pulpo espectacular, chanquetes con huevo, entrecot y canelón con rabo de toro, todo amenizado con un Priorat que costaba más de lo que valía. En la cena le seguía dando vueltas a la misma pregunta: ¿Dónde iríamos el sábado?

Y eso mismo era lo que nos seguíamos preguntábamos desayunando un café con leche y una coca casera. Y lo cierto es que lo llevaba en teoría todo planificado: de Valencia a Cuenca, pasando por tres o cuatro puntos que quería visitar. Pero es que la noche anterior, y el resto de la mañana, daban nieve por la zona de Cuenca, y no sabía cómo podría estar la cosa atravesando la Serranía de Cuenca el domingo para volver a Zaragoza. Así que nos planteamos la idea de ir costeando hasta Alicante, ya que por el Mediterráneo no se esperaba nieve… pero sí vientos casi huracanados. Así que ahí estaba el dilema: o nieve, o viento.

— Pues mira, yo el viento es que no lo soporto— dijo Belén entre sorbo y sorbo de café con leche. Así que el dilema tenía por fin solución: Cuenca nos esperaba.

Primero nos acercamos al centro de Valencia, para admirar una vez más su Catedral* y su famoso campanario, “El Micalet”. Puro gótico tardío, con un curioso rosetón triangular.

IMG_2802

Tras unos cuantos kilómetros de autovía, nos desviamos hacia el primer punto, una pequeña cascada que había localizado en Google Maps. Para llegar hasta la Cascada de Domeño* había que recorrer un pequeño camino de tierra, cosa que hicimos sin excesivo problema. Pero lo más sorprendente no fue la cascada en sí -que llevaba muy poca agua- sino cómo el fuerte viento levantaba oleadas de agua del curioso embalse que se abría montaña arriba. IMG_2804

Luego tocaba parada en el cercano pueblo de Chelva**, para admirar la fachada de su iglesia, con un enorme reloj y un campanario pintado de extraños colores. El viento arreciaba mucho. Pero mucho! No había manera de mantener un peinado en condiciones.

La sorpresa inesperada de la jornada fue la carretera CV-390*** entre Tuéjar y Utiel. Recién asfaltada casi en su totalidad, tiene un trazado espectacular, y unas vistas más espectaculares si caben sobre el pantano de Benagéber. Muy recomendable.

Comimos en Alarcón***, donde ya habíamos estado recientemente, pero nos faltaba una visita algo más en profundidad. Después de comer una sopa de cocido, unas chuletillas de cordero y -otro- rabo de toro, nos dispusimos a callejear visitando el par de iglesias interesantes que alberga el núcleo del pueblo. Y por supuesto, no debe faltar la vista desde el mirador de la hoz del Júcar y el castillo. Ya con eso vale la pena la visita.

photo_20190202160628_6553771_0

Y después de un fuerte viento, llegamos a Cuenca. Esta vez repetimos el Hotel NH Cuenca***, muy recomendable y de precio contenido. Tras descansar y calentarnos, salimos a recorrer las calles en busca de un restaurante. Elegimos El Bodegón***, donde no tuvimos mesa el año pasado. Y a pesar de que eran algo lentos -estaba el local bastante lleno- disfrutamos de lo lindo de una parrillada de verduras, un es-pec-ta-cu-lar sartén con crema de champiñones, huevo y morcilla, y unas setas de cardo a la plancha.

La mañana del domingo comenzaba con algo menos de viento del esperado, pero con -1ºC en el termómetro de nuestras BMW. Dejamos de lado el par de visitas previstas y nos dispusimos a volver a Zaragoza vía ruta del Mimbre -por enésima vez-, disfrutando de la Hoz de Priego*** y de Beteta***. La cuestión era sortear las placas de hielo y admirar todo el paisaje nevado que nos rodeaba hasta llegar a Molina de Aragón. Y luego, ya una vez en la autovía Mudéjar, luchar contra el fuerte viento en contra hasta Zaragoza.

En definitiva, un fin de semana muy gastronómico y con una meteorología adversa que esta vez no nos hizo quedarnos en casa. Aquí tenéis el mini-vídeo que grabamos.

Inside Cantabria. Cuaderno de viaje

SMR_20131019_Cantabria_010Tras las vacaciones de verano comenzamos nuevamente con nuestras habituales rutas de fin de semana. Y esa semana de septiembre tocó completar algunas cosas pendientes del interior de Cantabria. Comenzando por subir al pueblo de Orbaneja del Castillo, y no solamente su cascada a pie de carretera, recorrer las hoces del Ebro al completo, y posteriormente visitar algunos pueblecitos con algún interés. Y así pasamos por San Martín de Elines, por Aguilar de Campoo (que merecerá una visita más amplia en un futuro), Tudanca, Cosío, Carmona, el parque de Sequoias (verdadero motivo del viaje), Riocorvo o la Colegiata de Santa Cruz. Acabamos en Suances, degustando una cena que rememoraremos durante mucho tiempo en el restaurante Amita.

Y para los frikis a los que os gustan mis dibujillos, aquí tenéis el enlace al pdf del cuaderno de viaje, o podéis buscar otros de viajes anteriores en mi la página de “libro de rutas”.

De la A a la Z: Cantabria

SMR_20131019_Cantabria_009

No sé qué tendrá el Cantábrico que enamora. Igual que pasó con Asturias, y que posteriormente pasará con el País Vasco, son provincias en las que disfruto mucho las rutas. Los paisajes verdes que contrastan con el azul profundo del mar, las montañas a pocos kilómetros de la costa, o la comida -denominador común en toda la península- deben ser la causa.

santillanaPara llegar a Cantabria, a no ser que lo hagas por la costa, implica atravesar algún puerto. El del Escudo es mítico, pero el Alto de las Muñecas te llevará a Castro-Urdiales, con su faro-fortaleza para comenzar la ruta costera. Laredo, Santoña  con el fuerte de San Martín y sus marismas con ese penetrante olor a mar, la espectacular Santillana del Mar, uno de los pueblos más bonitos de España, o Comillas con su “capricho” de Gaudí serán muy buenos lugares para hacer una visita. O San Vicente de la Barquera, con su impresionante puente sobre la ría, así como otras preciosas rías con sus playas de arena blanca como la de Tina Menor.

Si hablamos de Santander, me quedo con su Palacio de la Magdalena, la mítica playa de El Sardinero, suIMG_2325 plaza Porticada, la Catedral o el edificio del Banco de Santander. Y para cenar, unas anchoas y una lubina en “La Bombi”. Dormir es un lujazo en una habitación con vistas al mar en el hotel Chiqui en el Sardinero.

Pero Cantabria también son montañas. El nacimiento del Ebro en Reinosa, o sobre todo la parte occidental de los Picos de Europa, donde destacan el desfiladero de La Hermida, la magnífica ermita de Santa María de Lebeña o llegar a Potes y visitar el cercano Monasterio de Santo Toribio de Liébana. O seguir hasta Fuente De y coger el teleférico para un impresionante panorama de los Picos. Y de camino a León, el espectacular puerto de San Glorio con su oso de piedra.

IMG_2332

Y me quedan muchas cosas en la lista de próximas visitas, como Liérganes, el palacio de las Fraguas en Arenas de Iguña, Bárcena Mayor, Valle, el parque de sequoias del monte Cabezón, el parque natural de Cabárceno, Tudanca, Cosío o Carmona. Así que como podréis comprobar, uno de nuestros próximos viajes, en cuanto el tiempo tanto atmosférico como agendil nos lo permita, será volver (por cuarta vez) a Cantabria. ¿Alguna sugerencia?

IMG_2338

Un fin de semana por… El País Vasco – El vídeo

Calentito de hace un par de días, así es este pequeño vídeo para que quede constancia que seguimos recorriendo la península recordando lugares que nos han encantado y descubriendo otros nuevos. En esta ocasión por Euskadi volvimos a Tolosa, descubrimos Zumárraga y Elantxobe y rememoramos Lekeitio, Ondarroa o Getaria, entre otros. Ahí va el vídeo!

De Valencia a Elche. Vídeo

Siguiendo la ruta de la defensa de Valencia que hizo en su día el Cid Campeador, nos vamos en nuestras motos desde Valencia a Elche, pasando por la Albufera, Alzira, Xàtiva, Biel, Ontinyent, Bocairent y otros bonitos lugares del Levante. Aquí tienes el último vídeo antes de las vacaciones de verano, que este año vienen más pronto de lo normal.

Los 1000 de 2TMoto 2017

Desde hace mucho tiempo voy confeccionando roadbooks para uso personal o para disfrutarlos con amigos. Pero esta era la primera vez que lo hacía para un evento. Y no cualquiera, sino el desafío que presentó 2TMoto a 30 intrépidos moteros: 1000 kilómetros en un día siguiendo un roadbook y por carretera.

Así fue cómo lo viví en primera persona. Y si tenéis curiosidad sobre cómo interpretar un roadbook, lo explico in situ durante el vídeo. Así que no te lo pierdas!