Dejamos atrás la fantástica BMW F800GS y desde septiembre de 2010 cabalgamos a lomos de una estupenda BMW R1200GS. Si la 800 ya era una moto completa, su hermana mayor no se queda atrás. Sorprendentemente ágil para su peso y su volumen, no sería la primera vez que pone en apuros a alguna superdeportiva en curvas ratoneras y reviradas. La reina de la ruta, sin duda. No he exprimido aún su potencial campestre, pero todo se andará.

Equipada con ordenador de a bordo, deflectores de manetas, el estupendo ESA (suspensiones electrónicas), GPS con toma de corriente, faros suplementarios Wunderlich, rejilla de faro, defensas SW-Motech, maletas Trax de SW-Motech y top-case BMW, es mi fiel compañera para las rutas venideras. Si todo va bien, pisará Asia próximamente. Y eso no lo pueden decir muchas motos.