Siguiendo con los posts técnicos sobre el viaje al Cabo Norte, analizaré el equipamiento personal que he utilizado durante el viaje. No quiero sentar cátedra, solamente quiero dar mi opinión tras un uso exhaustivo del material.

Traje BMW StreetGuard 3.
Fantástico. Lo he comentado varias veces s lo largo de estos días, pero es que el viaje ha sido más fácil gracias a las características del StreetGuard 3. yo pensaba que excepto en caso de caída, y partiendo de la base de prendas de calidad, no existirían apenas diferencias entre los trajes. Pero no es así. Una de las cosas que no tuve en cuenta a la hora de planificar el viaje fue la gran diferencia de temperaturas que me iba a encontrar. Desde los tórridos 35°C de la costa italiana hasta los escasos 5°C de algunos puntos escandinavos. Pensaba que con un un buen traje con forro térmico desmontable sería suficiente. Pero todos los moteros hemos sufrido llevar un traje negro de cordura en una ciudad en agosto: parar en un semáforo es una autentica tortura.

El StreetGuard 3 presenta dos características que hacen que la dureza de un viaje como este se haya minimizado. Por un lado, el C_change o membrana biónica climática  abre o cierra los poros según la temperatura. No diré que llega a la ventilación de una chaqueta perforada de verano, pero desde luego mucho mejor que las corduras de todo tiempo sin forro. La segunda característica sorprendente es el tratamiento Coldblack , que hace que los rayos solares de reflejen en un gran porcentaje, a pesar de ser negra; un gran confort sobre todo en ciudades. Obviamente, como buen equipo motero que se precie, tienes la posibilidad de incorporarle el forro que te protegerá de temperaturas más extremas, así como una cremallera que une pantalón y chaqueta dejándolas en una sola pieza. Si hablamos de seguridad, el material del StreetGuard 3 es capaz de resistir la abrasión del asfalto de una manera impecable, aunque afortunadamente este punto no tuve que comprobarlo.

Casco BMW System 6.
Tenía muchas ganas de probar este casco. Estéticamente impactante, sobre todo por la parte posterior, con las nervaduras verticales que marcan el estilo del casco y con las siglas BMW en material refractante negro. Por delante, tengo mis dudas sobre su diseño estético con la mentonera cerrada, pero para gustos, los colores. Por cierto,el blanco perla metalizado le queda genial a este casco.

Si hablamos del confort de marcha, no hay discusión. No será el casco más ligero (aunque tiene un o eso muy contenido para un convertible), pero el nivel de confort es excepcional. Y puedo hablar con conocimiento de causa, después de tantas horas de uso durante tantos días seguidos. El interior de Alcántara y la cuidada aerodinámica hacen que cruceros a alta velocidad se traduzcan en completo confort para la cabeza y los hombros. El ruido a alta velocidad es otro de los aspectos donde el System 6 se merece un sobresaliente, ya que es el convertible más silencioso que me he probado. Puede que haya algún integral más silencioso, pero en su categoría creo que BMW gana por goleada.

Guantes BMW ProSummer
El complemento ideal a todo el equipo. No son guantes de invierno ni de verano, lo dejaríamos en “entretiempo”. O lo que es lo mismo, que vale casi para cualquier época. Aguanté tranquilamente con ellos temperaturas de hasta 10ºC sin pensar siquiera en cambiarlos por los de invierno. Y soporté los más de 25ºC de algunos lugares con ellos puestos, lo que demuestra su polivalencia. Sobre todo cuando llueve, donde su membrana de Gore-Tex los hacen completamente impermeables. Y todo ello con un tacto sorprendente. Podía accionar sin problemas los minúsculos botones del GPS (toda una hazaña con los guantes de invierno), cosa que es de agradecer cuando tienes que recalcular o buscar rutas alternativas.

En definitiva, he llevado un equipamiento que sorprende por su versatilidad en todos los frentes, tanto bajo la incesante lluvia noruega como en los gélidos días por encima del Círculo Polar Ártico o las calurosas jornadas de Croacia o Eslovenia.