Vamos rapiditos que se me hace tarde. Lo primero, la moto de Belén sigue bien. Gracias. Hoy se ha marcado 300km sin achaques. Esperemos que siga así. 

¿Del resto? Pues una cosa me ha quedado clara: Irlanda mola mucho. Da igual lo que veas. Te gustará más o menos dependiendo de la climatología. Hoy hemos comenzado con algo de lluvia, que nos ha respetado en Ladie’s View (incluso ha salido el sol). Mucho mejor que Molls Gap, dónde vas a parar. Luego el Black Valley se me ha quedado algo corto, seguramente porque estaba lloviendo a mares. Igual que la zona sur del Ring of Kerry al que le tenía tantas ganas. Hasta Waterville (que parece un monográfico de Charlot), nos ha estado lloviendo. Y a partir de ahí… la delicia. 

El cielo comenzaba a clarearse cuando pasábamos por la playa de Ballinskelligs, con su castillo ahí tan fotogénicamente puesto. Por cierto, playa con socorrista. De hecho, un socorrista por cada dos bañistas, que son los únicos (enfundados en neopreno, claro) que se habían atrevido a pegarse un baño. 

Por Portmagee y la isla de Valentia hemos pasado como en un suspiro, porque se nos hacía algo tarde. Y es que además del Ring of Kerry queríamos hacer la península de Dingle. ¡Qué acierto ha sido! Porque las vistas de Slea Head han sido magníficas. El mar rompiendo allá abajo, y la playa allí, bajo unas espléndidas nubes.  Y luego, a pesar de que no estaba previsto en mi superlibreta, nos hemos dado de bruces con el Dunquin Harbour, tan fotogénico él  con su rampa de acceso imposible. 

Y en nuestro trayecto hacia Tralee, donde dormiré en unos pocos minutos, hemos atravesado el Connors Pass. Pocas curvas de subida hacia el este, pero ya apuntaba maneras atravesando las verdísisisisimas faldas de las montañas. Y una vez arriba, unas vistas espectaculares de la zona norte de la península de Dingle. Y de bajada, carretera estrecha casi excavada en la montaña durante los primeros kilómetros. Sin duda, un tres estrellas. 

Mañana toca atravesar Irlanda en busca de nuevos paisajes. Habrá muchos kilómetros y pocas paradas. Pero estaremos puntualmente aquí, para contaros qué tal hemos llevado el día. Buenas noches.