R335. Recuerda su número. Porque es una de las carreteras que entra ya en el TOP10 de mis mejores carreteras para recorrer en moto. Pero si eres de los que te gustan más los nombres sugerentes que los números, ahí tienes uno: Doo Lough Pass. ¿A que suena bien? Es una carretera estrecha, pero bien asfaltada. Sinuosa pero no tanto. Y con unos paisajes que quitan el hipo. No llevábamos más de 30 kilómetros y ya estábamos con la boca abierta. Hemos intentado hacer volar el drone. Porque de hecho no hacía mucho aire. O eso parecía. Porque nada más parar las ráfagas iban y venían con una fuerza importante. El pobre bicho no hacía más que intentar mantener el equilibrio entre tanto viento, como surfeando en un cielo embravecido. No he querido forzarlo más y he reducido las tomas a la mera constatación de la visita. 

Porque hoy ha sido un día de esos desapacibles. Muy desapacible. Entre el viento, lo menos fuerza tres o cuatro y la lluvia, venimos servidos de mal tiempo. Porque ya sea fina o más gorda, no ha dejado de llover. La abadía de Kylemore, a pesar de sus andamios, apareció frente al lago tras una curva. Paradita para foto y para visitar un ratito la tienda de recuerdos. Al menos allí se estaba confortable.

Y lo que pensaba que sería el plato fuerte, la Sky Road, ha quedado en meramente un acompañamiento insulso. Y no por demérito propio, sino porque la neblina y la lluvia fina impedía ver más allá de nuestras narices. Y eso que apuntaba maneras, porque la carretera hace un bucle desde Clifden que se eleva rápidamente junto a la costa para darte una visión casi de drone del paisaje.  Hoy no pudo ser. Pero siempre hay que tener razones para volver. Y nosotros ya tenemos unas cuantas. 

La moto de Belén arrastra una pequeña fuga de líquido refrigerante desde hace unos días. No era nada preocupante, hasta que ha dejado de ser una pequeña fuga para convertirse en una fuga hecha y derecha. Nada que no fuera conocido, la bomba de agua suele fallar en este modelo, y ya es la segunda vez. De momento vamos rellenando líquido cada día, aunque hoy ya han sido dos veces. Y cada vez que eso pasa tenemos que quitar el topcase y 7 tornillos para sacar la tapa lateral. Pero creo que eso ya lo hacemos en menos de 10 minutos. Hemos pasado por un concesionario BMW en Galway, que aunque solamente era de coches, nos han atendido magníficamente, dándonos el contacto de un concesionario oficial de motos en Cork. Así que igual tendremos que variar un poco los planes para poder ir a cambiar la bomba. Pero eso será después del fin de semana. 

El día ha acabado bajo la lluvia pasando por Kinvarra y su Dunguaire Castle, algo insulso con la marea baja. Hemos llegado a Ballyvaughan, donde dormiremos hoy después de haber vaciado las despensas de Monks, una marisquería altamente recomendable (no excesivamente barato, eso es verdad… pero tampoco excesivamente caro para lo que venimos pagando de cenas). 

Pues lo dicho, que dicen que. mañana mejora mucho el tiempo, sobre todo por la tarde. Es el momento adecuado para ver los Cliffs of Moher. Pero eso… será mañana. Bonanit.